Constelación Starlink

La empresa SpaceX está construyendo una mega-constelación de satélites para ofrecer Internet en cualquier parte del mundo, sobre todo en sitios rurales y remotos donde este servicio es menos accesible. La constelación Starlink promete ofrecer altas velocidades a una baja latencia gracias a su red en órbita baja (LEO). Cada vez son más los países que pueden probar este servicio aún en fase beta.

Si te preguntas cómo ver los satélites Starlink, aquí te dejamos un listado de los sitios web y aplicaciones para dispositivos móviles que hacen un seguimiento de los satélites de la constelación Starlink. También podrás localizar otros satélites y el paso de la Estación Espacial Internacional, así podrás saber si pasa cerca de tu ubicación y poder observarla e intentar fotografiarla. ¡ No siempre es fácil !

Cómo ver y seguir la Constelación Starlink

Aplicaciones móvil

Lanzamientos Starlink

*aquí se incluyen satélites que: están viajando a su órbita final, dejaron de funcionar, están descendiendo para desorbitarse o ya fueron desorbitados.

Conformación de la Constelación

Se trata de una red en la que muchos satélites trabajan coordinadamente para un propósito: proveer internet, como mencionamos anteriormente. A tal fin, SpaceX propuso poner en órbita una gran cantidad de aquellos, en lo que se conoce como la Fase 1 de Starlink. Al día de hoy, entendemos que el objetivo buscado es completarla con 4.408 aparatos, operando en una variedad de alturas y planos orbitales. Luego tendría lugar la Fase 2 de Starlink, que llevaría la cantidad total a 11.716.  Adicionalmente, la compañía se encuentra en tratativas con la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), para colocar otros 30.000 satélites.

Fase 1

Cada cáscara posee distintas características. En una cáscara los satélites estarán ubicados en varias órbitas bajas terrestres, pero todas a una misma altura. Sin embargo, para formar dicha cáscara se necesitarán varios planos, cada uno alojando una órbita. Adicionalmente, los planos de una misma cáscara forman todos el mismo ángulo con el ecuador, y a esto se le llama inclinación. A su vez, en cada plano habrá una cierta cantidad de satélites.

Esto podemos visualizarlo con un globo terráqueo rodeado por una esfera. Esta última girará junto con el globo siempre, aunque no se toquen. Si pusiéramos el polo Norte justo arriba del Sur, mirando desde el costado veríamos la línea del ecuador en posición horizontal. Si usáramos una hoja perfectamente plana y la pusiéramos horizonal, y con ella cortáramos la esfera y el globo terráqueo a la altura del ecuador, el corte en la esfera sería una órbita y la hoja el plano orbital. Sin embargo, la inclinación nos exije que la hoja no esté horizontal. Mirando desde el mismo costado que estábamos mirando, la hoja horizontal tendríamos que girarla en sentido antihorario un cierto ángulo. Este será la inclinación. Si, en dicha posición, nuevamente cortáramos tanto globo como esfera, y nos aseguráramos de que el corte pasara por el centro de la Tierra, entonces tendríamos una órbita representada por el corte en la esfera, y la hoja sería el plano orbital, inclinado como dijimos. Si retiráramos la hoja y siguiéramos mirando desde el costado, pero ahora hiciéramos girar el globo terráqueo tal y como gira naturalmente la Tierra, podríamos realizar otro corte exactamente igual que el último, pero no en el mismo lugar. El corte en la esfera sería una nueva órbita, la hoja el plano orbital, y tanto este como el del corte anterior tendrían la misma inclinación. Y esto podría repetirse varias veces, hasta darle la vuelta completa al globo. El resultado sería que todos los cortes en la esfera representarían todas las órbitas de una de las cáscaras mencionadas.

Como informa Trevor Sesnic en sus artículos sobre lanzamientos Starlink para Everyday Astronaut, la cáscara 1 es la que estaba llenándose, tarea que se concluyo con la misión Starlink V1.0 L28, lanzada y completada con éxito el 26 de mayo de 2021. SpaceX continuará completando seguidamente la número 2, desde SLC-4E en Vandenberg. Simultáneamente, aunque comenzando más tarde, también la número 4, desde las plataformas LC-39A y SLC-40 en Florida.

En la número 3 ya hay 13 satélites lanzados con las misiones Transporter-1 y -2, siendo los únicos probando la intercomunicación láser los demás lo hacen por radiofrecuencia.

Por otro lado, cabe destacar que hemos realizado una corrección a este texto, ya que se creía que la numeración de las cáscaras era otra. Nos hemos enterado de estos cambios gracias a los analistas que siguen muy de cerca todos estos lanzamientos. Esta modificación coincide con los días previos a la misión Starlink 4-1.

Fase 2

Contamos con menos precisiones al respecto de la segunda fase. Lo que sí podemos decir es que ésta contribuirá enormemente en reducir la latencia y aumentar el ancho de bandaParalelamente, de no cumplir con determinadas condiciones de avance, podrían existir penalizaciones para SpaceX. Así, para cada fase se espera lo detallado a continuación en las siguientes fechas:
  • Fase 1: marzo de 2024.
  • Fase 2: noviembre de 2024.
  • Fase 1: marzo de 2027.
  • Fase 2: noviembre de 2027.

Órbitas Starlink iniciales

Cabe hacer la aclaración que SpaceX no coloca sus satélites directamente en la órbita en la que quedarán. Inicialmente los Starlinks son puestos en órbitas terrestres bajas (OTB) que suelen ser elípticas y de menor tamaño que la órbita final, como así también en un plano con una inclinación ligeramente distinta. De acuerdo a los datos que nos llegan, anteriormente han utilizado órbitas de 290 x 386 km, 210 x 366 km, 213 x 366 km y una inclinación de 53,05°. Desde la misión Starlink 17 en adelante, los satélites han sido colocados en una órbita de 255 x 287 km y una inclinación de 53,06°.
Debido a las capacidades del Falcon 9 y a la de los propios Starlinks, resulta más conveniente colocarlos en estas órbitas. Una vez desplegados, cada uno de ellos hace uso de su impulsor iónico por efecto Hall que utiliza kriptón como propelente. Con este motor maniobra, cambiando de plano orbital, elevando su órbita y circularizándola. Por último quedan a una distancia definitiva entre uno y otro, y a la altura requerida, entrando entonces en operación.