LOXSAT 1
Guardar oxígeno líquido en órbita sin perderlo es uno de los grandes retos de la exploración espacial. Un pequeño satélite se dispone a intentarlo, sentando las bases de los futuros depósitos de combustible orbitales.
Misión LOXSAT 1
Es la primera demostración en vuelo de este sistema de gestión de fluidos criogénicos, desarrollado por Eta Space con un contrato de 27 millones de dólares del programa Tipping Point de la NASA.
El reto que afronta no es menor: en tierra, la gravedad separa con naturalidad el líquido del gas dentro de un tanque, pero en órbita la tensión superficial toma el mando y el combustible flota en burbujas caóticas contra las paredes del depósito.
Sobre la plataforma Photon-LEO, LOXSAT 1 validará durante nueve meses un total de 11 tecnologías de gestión de oxígeno líquido —almacenamiento sin pérdidas, medición del combustible restante y control de presión— manteniendo el fluido por debajo de los -183 °C.
El objetivo final es allanar el camino para Cryo-Dock, el depósito de combustible a gran escala que Eta Space prevé operativo hacia 2030. Rocket Lab, además de lanzarlo, ha diseñado y operará el propio satélite, con el acople criogénico provisto por Altius Space Machines, filial de Voyager Space.
Electron
El Electron es el vehículo elegido por Rocket Lab para esta misión, con despegue desde Complejo de Lanzamiento 1 (Rocket Lab). Este lanzamiento supone su vuelo número 91, dentro de una actividad orbital cada vez más frecuente. Puedes consultar todas sus características técnicas en la ficha del Electron.