El Starship vuelo 14 se aboca al primer lanzamiento orbital del programa: 26 satélites Starlink V3 operativos que, esta vez, se quedan arriba en lugar de reentrar con la nave.
Resumen de la misión
El lanzamiento del Starship se completó con éxito el 28 de septiembre de 2026 a las 12:48 UTC. El vehículo superó las distintas fases de vuelo y desplegó su carga útil, que alcanzó una órbita terrestre baja (LEO) según lo previsto.
Misión Starship vuelo 14: Primer lanzamiento orbital
Trece vuelos de prueba después, SpaceX se apronta a cruzar la línea que separa el ensayo del trabajo de verdad. El Starship vuelo 14 (IFT-14) es el primer intento del cohete por alcanzar una órbita real, y no una trayectoria suborbital como todas las anteriores. La misión parte desde la rampa 2 de Starbase, en Texas, la única operativa mientras la rampa 1 sigue en obras hasta 2027, y supone el salto más importante del programa Starship desde su primer vuelo.
Lanzamiento del sistema Starship (Créditos: SpaceX).
Qué significa el primer lanzamiento orbital de Starship
Los trece vuelos anteriores, incluido el exitoso Vuelo 13 de julio, alcanzaron el espacio y demostraron la reentrada, pero nunca completaron una órbita estable: la nave subía y bajaba el mismo día. El Starship vuelo 14 plantea una inserción orbital completa, con la nave dando vueltas a la Tierra y ejecutando después un encendido de deorbitación para regresar de forma controlada.
Es la diferencia entre un vehículo de pruebas y un lanzador operativo, y es el requisito previo para todo lo que viene detrás: el repostaje criogénico en órbita, el alunizador de Artemis y, a largo plazo, Marte.
¿Es el vuelo 14 el primer lanzamiento orbital de Starship?
Sí. Si el perfil se cumple, el Starship vuelo 14 será el primer lanzamiento orbital de Starship de la historia. Los trece anteriores fueron suborbitales: alcanzaron el espacio, pero no la velocidad necesaria para completar una vuelta a la Tierra y mantenerse en órbita.
Starship no es el primer cohete de metano en llegar a la órbita
Conviene precisar de qué es primicia este vuelo y de qué no. El Starship vuelo 14 será el primer lanzamiento orbital de Starship, pero no el del primer cohete propulsado por metano líquido: ese título lo tiene el Zhuque-2 de la china LandSpace, que alcanzó la órbita en julio de 2023 y se convirtió en el primer lanzador metalox de la historia en conseguirlo.
Carga útil: los primeros Starlink V3 operativos
La carga es lo que convierte esta misión en algo más que una prueba: 26 satélites Starlink V3 operativos, agrupados como Starlink Group 31-1. La diferencia con el vuelo anterior es sutil pero decisiva.
En julio la nave ya desplegó veinte V3 reales y funcionales, pero al volar en trayectoria suborbital aquellos satélites reentraron junto a la nave y nunca llegaron a integrarse en la constelación. Aquí se quedan arriba y entran en servicio: es el primer vuelo de Starship que entrega carga de pago de verdad.
Los V3 son aparatos grandes y planos, con enlaces láser entre ellos y paneles solares enormes. Cada uno aporta un terabit por segundo de capacidad, así que la misión completa suma 26 Tbps: unas diez veces lo que aporta un lanzamiento de Falcon 9 con satélites V2 mini. Son demasiado voluminosos para que los cargue ningún otro cohete de la flota, y ese es justo el argumento económico que sostiene todo el programa.
Hay un detalle revelador en el despliegue: tres de los 26 satélites llevan cámaras orientadas hacia el escudo térmico de la Ship 41. SpaceX quiere imágenes del sistema de protección térmica mientras la nave sigue en órbita, antes de afrontar la reentrada.
El perfil de la misión: seis órbitas y diez horas de vuelo
SpaceX ha publicado el perfil completo, y es el más ambicioso hasta la fecha. Tras la separación, la nave se coloca en una trayectoria suborbital y solo ejecuta el encendido de inserción orbital si el control de vuelo confirma que hay redundancia suficiente en el hardware crítico para el posterior encendido de deorbitación. Es una cautela deliberada: nadie quiere una Starship de 50 metros atrapada en órbita sin forma de bajarla.
Si esa comprobación sale bien, la Ship 41 se queda a unos 275 kilómetros de altitud y completa alrededor de seis órbitas a la Tierra, en un vuelo de cerca de diez horas. Hay dos puntos de control de salud programados, uno durante la fase de crucero orbital y otro tras el despliegue de los satélites; si algo no convence, el control de misión puede acortar el vuelo a dos o cinco órbitas.
El cierre es una deorbitación con un solo motor Raptor, seguida de reentrada controlada, maniobra de giro y encendido de aterrizaje antes del amerizaje en el océano Pacífico, al oeste de Chile.
Los vehículos del Starship vuelo 14
Como los dos vuelos anteriores, el Starship vuelo 14 utiliza hardware de tercera generación de la Starship V3. Ambas etapas se estrenan en esta misión.
Booster 21, el propulsor Super Heavy
El propulsor asignado es el Booster 21, provisto por SpaceX con 33 motores Raptor 3. Superó las pruebas criogénicas en el sitio de Massey’s entre el 18 y el 20 de julio y completó un encendido estático de duración completa con sus 33 motores el 28 de agosto en la propia rampa 2. SpaceX se tomó semanas extra en cualificarlo, algo coherente con lo ocurrido en el vuelo anterior: el Booster 20 falló su encendido de aterrizaje y golpeó el Golfo de México a demasiada velocidad.
Motor Raptor 3 de SpaceX para la Starship V3. (Créditos: SpaceX)
Ship 41, la nave
La etapa superior es la Ship 41, con seis motores Raptor 3. Completó su prueba criogénica el 29 de junio y volvió al banco de ensayos en agosto para una campaña doble: un encendido de un solo motor el 19 de agosto simulando el encendido de deorbitación —justo la maniobra que estrena esta misión— y otro de duración completa, 60 segundos con los seis motores, el 21 de agosto. Es la nave que deberá sobrevivir a una reentrada desde velocidad orbital real, más exigente que las suborbitales anteriores.
Qué cambia respecto al Vuelo 13
Sin captura de la nave en la torre
Tras el amerizaje suave de la nave en el Índico el 24 de julio, Elon Musk llegó a decir que la captura con los brazos de la torre se probaría en el vuelo siguiente. No va a ser así, y ahora lo ha confirmado él mismo: el vuelo 14 es el último antes de intentar la captura de la nave, que queda para el vuelo 15. «Una vez podamos volver a volar la nave, habremos construido el primer cohete orbital completamente reutilizable», declaró.
Así que la Ship 41 amerizará en el Pacífico, no volverá a Starbase. Y cambia también el escenario respecto a los trece vuelos anteriores: hasta ahora las naves caían en el Índico, y el salto al Pacífico es consecuencia directa de volar en órbita real en lugar de en trayectoria suborbital.
El propulsor vuelve a amerizar
El plan del Booster 21 ya está confirmado y no incluye captura: tras la separación en caliente ejecutará el encendido de retroceso y el de aterrizaje para terminar con un amerizaje controlado en el Golfo de México, unos siete minutos después del despegue. SpaceX ha introducido cambios de hardware y software orientados precisamente a los problemas detectados tras el Vuelo 13, cuando el Booster 20 falló su encendido de aterrizaje y golpeó el agua a demasiada velocidad.
Estado de los permisos
El lanzamiento se ha ido aplazando durante todo septiembre: primero del día 15 al 18, luego al 22 y finalmente al 28 de septiembre, anunciado por SpaceX el día 17 sin dar explicaciones. Por hardware el vehículo está listo desde agosto, así que lo que pesa es el papeleo.
La FCC autorizó las frecuencias de los satélites V3 el 2 de septiembre y la FAA cerró su evaluación ambiental el día 3, pero la licencia de lanzamiento sigue pendiente: la propia FAA aclaró públicamente que completar una evaluación ambiental no equivale a conceder el permiso, y SpaceX mantiene la fecha como sujeta a aprobación regulatoria.
Según el NOTAM emitido por la FAA, la ventana se abre a las 07:23 hora de Texas y dura 2 horas y 24 minutos. Tienes la cuenta atrás arriba en esta misma página y el calendario de lanzamientos actualizado por si vuelve a moverse.
Por qué importa esta misión
Si el Starship vuelo 14 completa el primer lanzamiento orbital del programa, el despliegue de los V3 y la reentrada, valida de una tacada el perfil completo que necesitan el repostaje orbital, las misiones lunares de Artemis y la cadencia comercial que SpaceX ha prometido. Y convierte a Starship, por fin, en algo que entrega carga en lugar de solo demostrar que vuela.